Es importante que las organizaciones actuales tengan presente que la estrategia es el camino más óptimo a implementarse con la finalidad de alcanzar los objetivos, las metas e incluso la misión y visión corporativa establecidas dentro de la Planificación Estratégica del Negocio.
Hace pocos años el uso de la estrategia era exclusiva responsabilidad de los niveles directivos y ejecutivos de las empresas, pero este concepto ha ido evolucionando y la nueva tendencia de la Administración Integral es hacer que la aplicación de la estrategia se convierta en trabajo diario de todos los empleados que conforman una organización, hasta el punto de ser parte de la cultura organizacional. Con la definición de objetivos individuales, de equipo y de empresa, se pretende que éstos a su vez se ajusten al modelo estratégico de alineación directa hacia la misión del negocio, haciendo de esto un proceso continuo y sistémico que permitirá alcanzar niveles máximos de productividad, eficiencia, y competitividad por parte de la empresa dentro de mercados altamente desarrollados y globalizados.
Por lo expuesto anteriormente es muy importante la formación de un liderazgo ejecutivo, que permitan de tal manera desarrollar, implementar y gestionar acciones de cambio, para que la organización tenga medidas de respuesta a un entorno competitivo cambiante. Para estos propósitos se hará uso de herramientas y técnicas administrativas modernas tal es el caso de la Planeación Estratégica, el Cuadro de Mando Integral y el Enfoque Sistémico de la Gestión.